Qué hacemos · 01/04
No diseñamos solo un logotipo: construimos la cara con la que tu proyecto se presenta al mundo, desde la primera tarjeta que repartes hasta el rótulo de tu local. Una identidad pensada para sostenerse en el tiempo y crecer contigo, no solo para verse bien el primer día.
Qué incluye
Empezamos por lo esencial: un logotipo con sus variantes, una paleta de color y una tipografía que se sostengan solas, sin depender de un contexto concreto para funcionar.
A partir de ahí, llevamos esa identidad a donde de verdad se juega la primera impresión: tu web, tus redes sociales, la papelería que usas cada día y, si tienes un espacio físico, también tu rótulo y tu escaparate — que te enseñamos primero con una simulación realista antes de que se produzca nada físico, para que apruebes el resultado sin sorpresas ni gasto adelantado. Todo con el mismo lenguaje visual, para que nadie dude de que es la misma marca la que se ve en Instagram y la que se pisa al entrar por la puerta.
Cerramos el proceso con una guía de marca clara: el manual que asegura que, dentro de un año, tu identidad se siga viendo tan cuidada como el primer día, la apliques tú o la aplique cualquier otra persona.
Cómo trabajamos